Estudio geológico de la surgente hidrotermal del Paraje “El Quicho”, Provincia de Córdoba.

“El Quicho” es un paraje situado en el noroeste cordobés, distante aproximadamente a 24 Km de la ciudad de Serrezuela, en el Departamento Cruz Del Eje. Allí, en el año 1987, la Dirección Provincial de Hidráulica, realizó una perforación de alrededor de 220 m de profundidad para abastecer de agua (apta para consumo humano) a la escuela rural Rubén Darío; sin embargo hallaron con un acuífero de aguas mesotermales.

Desde entonces, por cuestiones legales, esta captación no se ha explotado.

 

El Quicho, ubicación. Geoestudios

 

En el año 2015 formamos parte de un grupo de trabajo integrado por profesionales de diferentes áreas, con los que desarrollamos un proyecto para La Fundación del Banco de la Provincia de Córdoba, en el marco del “Estudio para el Desarrollo Económico del Noroeste de La provincia de Córdoba”.

Nuestro servicios geológicos para este caso particular, estuvieron orientados a realizar la caracterización geológica de la zona y del acuífero que alimenta la captación; para ello se hizo una investigación del materia bibliográfico y de antecedentes relacionados a este sitio y al hidrotermalismo en Córdoba, como así también en provincias aledañas; se ejecutó, además, un sondeo geoeléctrico del subsuelo (SEV), el aforo de la surgente y el posterior análisis de una muestra de agua del mismo.

Estudio Geológico e Hidrogeológico

A continuación se expone, en forma resumida, diferentes conclusiones de nuestro trabajo:

 

Esquema gemorfológico. Geoestudios

 

Generalidades de la Perforación:

  • En el año 1987, la Dirección Provincial de Hidráulica realizó una perforación en búsqueda de agua para abastecer al establecimiento educativo rural Rubén Darío, ubicada en el paraje “El Quicho”, a 24 km al norte de Serrezuela. Allí se descubrió a ~ 220 metros de profundidad, un acuífero de aguas mesotermales. Al momento de la perforación estas aguas presentaban una temperatura cercana a los 40°C, una presión de surgencia que alcanzó los 10 metros de altura sobre el terreno y un caudal original de ~140 mil l/h (según datos de la Dirección Provincial de Hidráulica).
  • La perforación corresponde a un pozo surgente en dónde el agua fluye sin necesidad de ser bombeada (el nivel piezométrico se encuentra por encima de la superficie del terreno), y el acuífero que lo alimenta es de tipo confinado. Este tipo de acuíferos corresponde a formaciones geológicas permeables, completamente saturadas en agua, confinadas entre dos capas o estratos que podemos asumir como impermeables, y dónde el agua se encuentra sometida a una presión de confinamiento o presión artesiana.
  • La perforación de “El Quicho” llegó a los -225,8 m de profundidad; el sondeo fue entubado hasta los -223,6 m de profundidad con una tubería metálica definitiva de 6” de diámetro. El pozo se encuentra cementado desde la superficie hasta los -190 metros. En el sondeo se colocaron filtros o rejillas con aberturas de 2 mm entre los -204 y -220 metros, captando así la capa acuífera de interés (agua termal). En la superficie se observa la cañería principal de 6” de diámetro de la que sale un caño lateral de 4“de diámetro por el que surge el agua; éste último posee una válvula exclusa que no funciona actualmente, todo el caño a la vista se encuentra sulfatado y corroído debido al efecto de la sal y la temperatura del agua.

 

Esquema de Perforación de El Quicho. Geoestudios

 

  • El caudal actual aforado por nosotros en la surgente de “El Quicho” es de aproximadamente 60.000, con una temperatura promedio de 38,5°C, pH de 8,5 y conductividad de 10,08 mS/cm; lo que coincide con las mediciones realizadas por Secretaría de Recursos Hídricos de la Provincia en el año 2009 y con las efectuadas por el INTI para su estudio sobre el “Diagnóstico hidrogeológico para la provisión de agua en el Noroeste de la Provincia de Córdoba”, realizado en el 2011.La surgente hidrotermal lleva más de 25 años vertiendo sus aguas termales las 24 horas del día sin control alguno ya que la válvula exclusa no funciona.
  • Es notable la disminución en el caudal surgente aforado desde el inicio de la perforación en 1987 (Q= ~140000 l/h), hasta el presente (Q= ~60000 l/h). Las causas pueden ser diversas y entre ellas podemos mencionar el hecho de que el agua termal ha estado surgiendo sin control alguno durante más de 25 años, lo que produciría la pérdida de presión artesiana en la formación acuífera y en consecuencia esto provocaría la disminución del nivel piezométrico y la reducción del caudal surgente. Esta teoría no puede ser corroborada ya que no existen suficientes datos de aforos y mediciones de la presión hidráulica del pozo que nos permitan tener una idea de cómo ha ido variando su caudal con el tiempo. Sin embargo, la causa más probable en la reducción del caudal surgente, podría estar relacionada al estado de la obra de captación (rejillas y filtros, engravillado), o a la posición y el estado de la válvula exclusa, que podría estar bloqueando de alguna manera el paso del agua. Para corroborar ésta teoría se debería liberar el caño lateral sacando la válvula para realizar un nuevo aforo.

 

Aforo de perforación de agua hidrotermal de El Quicho. Geoestudios

En la fotografía A, podemos apreciar que el caño lateral por donde surge el agua presenta varias pérdidas debido al mal estado. Las pérdidas que presenta el caño lateral fueron aforadas por separado (ver fotografía B) para ajustar el caudal total medido. Las fotos C y D fueron tomadas por Secretaría de Recursos Hídricos en el 2009, podemos observar en ellas el avanzado estado de corrosión de los caños, pero todavía no presentaban pérdidas. En el caño lateral se colocó una llave exclusa o válvula la que actualmente se encuentra altamente corroída y con incrustaciones de sales; el mal estado de la misma no permite regular (abrir o cerrar) el paso del fluido (fotografía D).

 

Utilización del agua:

  • El agua termal surgente de “El Quicho”, ha sido clasificada como clorurada-sódica en base a los últimos análisis físico-químicos realizados, con conductividad > 10.000 μS/cm. Su composición sería el resultado del intercambio catiónico entre sedimento-agua debido a largos tiempos de circulación del agua en el subsuelo. Posiblemente su alto contenido salino sea resultado de la disolución de materiales evaporíticos como yeso o halita presentes en los depósitos terciarios.
  • Respecto a la calidad del agua termal surgente y basados en los resultados de los análisis físico-químicos realizados: se concluye que el agua NO es apta para consumo humano, ya que los valores hallados de Cloruros, Sulfatos y Residuos Totales exceden los valores límites tolerables para consumo humano fijados por el Código Alimentario Argentino y por la resolución de la ex Di.P.A.S., en especial la concentración de cloruros. Respecto a la calidad para riego, los valores de conductividad hallados en la muestra de agua de “El Quicho” indican que hay peligro de salinización de los suelos en caso de utilizarla para riego debido a su elevado tenor salino. El agua es solo apta para riego de cultivos tolerantes a esas condiciones de salinidad. El agua si es apta para consumo animal pero siempre dependiendo del tipo y edad del animal.
  • La calidad del agua termal de “El Quicho” para usos terapéuticos, clasificadas como de tipo clorurada-sódica según los análisis físico-químicos, estaría recomendada para el tratamiento de afecciones linfáticas, tuberculosis, secuelas de traumatismos, etc. Además, de acuerdo a su temperatura de ~39°C, tendrían un efecto térmico con propiedades sedantes, relajantes y analgésicas. Excelentes para tratar enfermedades de la piel, afecciones de las glándulas endócrinas, etc. Son cuatro los efectos del agua que hacen que sea ideal como medida terapéutica. Estos efectos son: el efecto mecánico, el térmico, el efecto general y el psicológico.

 

Origen del agua termal:

  • En nuestra provincia el recurso geotermal está constituido por sistemas de baja entalpia, con temperaturas desde 28° hasta 43° C. Existen 17 manifestaciones hidrotermales, de las cuales 16 son perforaciones, con profundidades de entre 120 y 600 m, y una es una vertiente termal. La manifestación hidrotermal de General Soler (municipio de Vicuña Mackenna) es la única que actualmente cuenta con la infraestructura básica para utilizar este recurso de modo directo (balneología).
  • Los estudios isotópicos (isotopía δD y δ18O) realizados a las aguas termales de la manifestación hidrotermal de “El Quicho”, indican un origen meteórico para el agua que alimenta al acuífero. La zona de recarga neta regional sería el ámbito pedemontano.
  • En el caso de la manifestación hidrotermal de “El Quicho”, la temperatura del último equilibrio termodinámico alcanzado y calculada mediante la aplicación de geotermómetro de base acuosa (SiO2 en este caso) es de 130,86°C; para llegar este valor de temperatura, el agua debería circular a mayor profundidad que la registrada en las perforaciones, favorecida por la circulación a través de estructuras profundas, o bien existir un gradiente geotérmico anómalo.
  • Respecto al origen del calor del agua termal ésta podría deberse a gradientes ligeramente anómalos producto del adelgazamiento cortical en la extensión cretácica; o bien estar asociada a la circulación profunda del agua meteórica a través de fallas terciarias. Las altas temperaturas registradas en las manifestaciones hidrotermales (ej El Quicho: 39,2° C) podría estar relacionada a la existencia de paleo fuentes termales (travertinos de la Formación La Playa) asociadas con el volcanismo cenozoico de la región. No se descarta la hipótesis del calentamiento de las aguas subterráneas profundas debido al contacto, durante largos períodos de tiempo, con rocas graníticas del basamento las que poseen alto contenido de U, Th y K, elementos que pueden producir localmente alto calor interno de origen radiogénico.

 

Respecto a la preservación del recurso hidrotermal:

  • La sobreexplotación de un acuífero puede definirse como la extracción de agua del mismo en una cantidad superior a la que corresponde a su recarga o alimentación.
  • El efecto más inmediato de la sobreexplotación de un acuífero es el descenso continuado de los niveles piezométricos, que se acompañan normalmente del agotamiento del recurso. La sobreexplotación sería la consecuencia de una mala gestión del recurso.
  • El recurso termal constituye un verdadero patrimonio ambiental y sociocultural, es por eso que necesita de actividades de preservación y desarrollo, para aprovechar de manera eficiente y sostenible las aguas termales que proporcionan importantes servicios que surgen de su explotación.
  • Para lograr la buena gestión del recurso de agua subterránea (ya sea termal o no) es necesario estimar al menos el volumen de reserva del acuífero. Uno de los parámetros más importantes que nos dará una idea del volumen de reserva es la tasa de recarga o alimentación del acuífero. No obstante, la cuantificación de la recarga natural está sujeta a dificultades metodológicas, deficiencias de datos e incertidumbres; es por eso que, a los efectos prácticos, es suficiente hacer estimaciones y afinarlas posteriormente por medio del monitoreo y el análisis a la respuesta de los acuíferos durante su explotación a mediano plazo. Es el proceso de explotación de un acuífero, lo que permite tener conciencia de su capacidad.